Sabemos que LinkedIn, respecto a las otras redes sociales, es la más profesional pero ello no implica que el contenido tenga que ser serio, informativo y nada entretenido.
No tengas miedo en probar. Saber lo que le gusta y funciona con tu audiencia es algo complicado, por ello, lo mejor es que pruebes. Textos más cortos, más largos, con fotografía, con vídeo, etc. Haciendo diferentes pruebas y analizando los resultados es la única forma de saber qué es lo que verdaderamente funciona.
Si publicas poco contenido el nivel de engagement será bajo y además de que puedes dejar de existir en la mente de tu audiencia. Si por lo contrario publicas mucho puedes llegar a cansar a la audiencia, dejar de gustarles, no interactuar e incluso dejar de seguir la página.
Si siempre hablas de la misma forma, usas el mismo tonto y estilo y en todo tu contenido hay una cohesión y coherencia, la audiencia te reconocerá con facilidad. Crea tu propia forma de dirigirte a los demás a través de las palabras y de las imágenes. No cambies de identidad cada vez que vayas a publicar.
No caigas en lo que todo el mundo hace, publica y comparte. Crear tu propio contenido es fundamental para añadirle valor a todo aquello que hacemos. Si generas un contenido de calidad, útil y diferente serás un referente en tu audiencia lo que provocará que ellos interactúan constantemente con cada publicación.
A través de la segmentación de los anuncios en LinkedIn conseguimos llegar a nuestro verdadero público objetivo. En muchas ocasiones conviene invertir parte del presupuesto de marketing en LinkedIn para llegar a un target determinado.
Ahora que ya conoces cómo conseguir engagement en LinkedIn, échale un vistazo al post que te ayuda a elaborar la correcta lista de palabras clave.